Artículo 2: Tres viejos tópicos evolutivos

 


Resumen por Marta Salgado

 Tres viejos tópicos evolutivos

La psicología evolutiva está sometida a constantes modificaciones gracias a los diferentes

datos empíricos y reflexiones teóricas de las investigaciones posteriores. Se hace una reflexión

sobre los tres tópicos bien establecidos durante la historia y contrastados en la actualidad

como el tópico de la irreversibilidad de la experiencia temprana ante eventos traumáticos, el

tópico de la estabilidad psicológica durante la adultez y el tópico del deterioro conductual

inevitable consecuente al envejecimiento. Para resumirlo de una manera simple, el cuadro

evolutivo sujeto a estos estereotipos tiene una forma de pendiente ascendente en la infancia y

adolescencia, una larga línea horizontal durante la adultez y una bajada o pendiente

descendente durante la vejez.

Dicho esto las creencias estereotipadas enunciadas en este artículo presentan sus

contradicciones en cuanto a las investigaciones actuales.

En primer lugar, los primeros estudios que contradicen la irreversibilidad en las experiencias

tempranas proceden de investigaciones con animales donde se evidencia que el aislamiento

de un animal en su primera infancia y, el posterior cambio de ubicación con un grupo de mayor

edad de su especie remiten o incluso hacen desaparecer sus trastornos (Investigación de

Harlow con reshus y, investigación de Hess con patitos). Posteriormente se realizaron estudios

con humanos que consolidaban la falsedad de la irreversibilidad de los trastornos generados

en la primera infancia, es decir, que sí era posible a través de un cambio de ubicación donde

hubiese un ambiente normal y familiar, y un tratamiento planificado y controlado se puede

otorgar una un humano estrictamente aislado durante su edad temprana las habilidades

sociales o emocionales necesarias para remitir dichos trastornos. (el estudio de investigación

de Kagan).

En resumen, el ser humano tiene una enorme capacidad para el cambio y, en consecuencia,

para la elasticidad de sus características psicológicas siempre y cuando el ambiente sea

diferentes al ambiente nocivo para el buen desarrollo más propicio. Lo difícil no es cambiar a

sujetos, es cambiar el ambiente que le rodea y determina. Todo esto no quiere decir que lo

que ocurre en los primeros años de infancia carezca de importancia para dicho sujeto pero es

importante saber que es posible crear un cambio y conseguir una mayor estabilidad futura

(emocional, social, etc).

En segundo lugar, se presenta la cuestión ¿es la madurez sinónimo de estabilidad? Los cambios

durante la adultez depende de diferentes ámbitos o características (salud, educaciones, status

socioeconómico o las variables ecologías e históricas). Si estas variables se presentan normales

si ocurren cambios cognitivos o de personalidad durante la adultez.

En resumen, los cambios en la adultez son totalmente necesarios para la adaptación y la

supervivencia ya que una persona rígida ante los retos, amenazas y oportunidades que se le

presenten no tendría entonces una realidad psicológica. La estabilidad no es sinónimo de

rigidez o de incapacidad de cambio sino de la necesidad de las transformaiones sujetas a la

vida de cada uno ya sean acontecimientos personales, familiares, profesionales, históricos, etc,

que cada uno enfrenta a lo largo de su vida.

Por ultimo, el tópico del deterioro conductual inevitable del envejecimiento. En primer lugar,

el envejecimiento físico no tiene porque afectar en todas las funciones biologicas, es decir, los

efectos del envejecimiento físico sobre la conducta no son lineales y depende de cada persona,

si padece enfermedades, puede afectar directamente al funcionamiento de la neuronas. Si se

trata de una enfermedad nociva como al arteriosclerosis si se produciría un deterioro

considerable. Si es verdad, que se han hecho estudios muy importantes donde se muestra

notablemente que una persona con evidencia de trastornos mentales en la vejez no presenta

niveles altos de atrofia al igual que personas cuyo sistema cerebral ha presentado deterioros

severos de atrofia y no ha presentado trastornos conductuales importantes.

En resumen, se manifiesta que el declive mental de la vejez es una variable que depende más

del aumento de enfermedades que del aumento de la edad. En tanto que los factores

fisiológicos permanezcan dentro de una normalidad son la base para una conducta normal y

por tanto, capaz de modificarse es preciso. En contra, si traspasan ciertos limites fisiologicos,

las dificultades de cambio aumentan considerablemente llegando a ser inevitable el cambio.

La Psicología Evolutiva actual presenta nuevas concepciones mas esperanzadoras y menos

pesimistas, en la posibilidad de cambio en toda la evolución vital de cualquier persona. La

posibilidad de cambio existe pero hay que tener voluntad de hacerlo y, hay que saber hacerl.

Asi se presenta una mayor responsabilidad tanto a los poderes públicos como a los científicos

sociales responsables de canalizar y llevar a las prácticas los programas de optimización del

desarrollo en todas las edades.


Artículo 2: Palacios González, J. (2022). Tres

viejos tópicos evolutivos. Apuntes de psicologia, 30(1–3), 11–14.








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